La nueva ciudad palestina a la que sólo le falta un elemento vital
Lyse Doucet y Jane McMullenBBC, Rawabi
La nueva ciudad palestina se erige en territorio ocupado por Israel en Cisjordania.
Un millonario palestino está construyendo de la nada una ciudad totalmente nueva en Cisjordania, territorio ocupado por Israel. Tiene hasta un anfiteatro romano y un estadio de fútbol. Pero hay algo que impide que la gente pueda trasladarse allí.
Se dice que hay tres cosas esenciales cuando se trata de la propiedad inmobiliaria: Ubicación, ubicación y ubicación.
¿Qué tal construir en el seno de uno de los conflictos más insolubles del mundo?
"Es el proyecto más grande de la historia palestina", exclama el multimillonario palestino-estadounidense Bashar Masri, impulsor de una nueva ciudad palestina en las colinas de la ocupada Cisjordania.
"No hay nada meramente cercano a esto, ni siquiera la mitad", presume Masri.
Caminamos a través de lo que será un gran anfiteatro romano a los pies de una línea de bloques de apartamentos que, un día, pueden ser el hogar de 25.000 personas.
También está la promesa de salas de cines y tiendas, parques y campos de juego, para completar el sueño típico de la clase media de cualquier proyecto de desarrollo inmobiliario.
Pero, construya en terreno controvertido y la controversia será parte del precio.
Los críticos del proyecto consideran que Masri da legitimidad a la ocupación israelí.
Los críticos palestinos lo acusan de "normalizar la ocupación", de alcanzar acuerdos con Israel para su beneficio propio.
Los colonos judíos en las colinas aledañas observan y se inquietan conforme Rawabi se erige sobre la tierra.
"Estoy desafiando la ocupación", insiste el bien vestido y educado Masri, que proviene de una familia palestina conocida por su éxito financiero y destreza política.
Su arriesgada inversión inmobiliaria es un microcosmos del tumultuoso proceso de paz entre israelíes y palestinos, y refleja la red de complejas relaciones en los territorios ocupados.
Durante el pasado año, que incluyó el colapso del proceso de paz y la erupción de otra guerra, hemos seguido la suerte de este audaz proyecto.
¿Podrá tener éxito esta apuesta multimillonaria?
"Puedo verlo todo, en mi mente, completo", nos dijo Masri en nuestra primera visita a Rawabi, en la primavera del año pasado.
El delgado hombre de unos 50 años, se paseaba con confianza entre ladrillos amontonados con cables y pilas de piedras.
"Veo a la gente aquí en restaurantes, allá en sus hogares...". Su voz se pierde mientras contempla el polvoroso terreno que consume casi todo su tiempo y mucho de su dinero.
El conflicto por los asentamientos judíos en territorios palestinos es uno de los principales escollos para la paz.
Grúas con banderas palestinas se erigen sobre las carcasas de cemento de las casas, y los camiones rugen cargados con cemento.
A principios de 2014, más de 600 familias se habían unido a este sueño. Ayman y Suhad Ibrahim son de los primeros en visitar una brillante sala de muestras.
Al igual que muchos profesionales palestinos, los Ibrahim viven a unos 10 km de la ciudad de Ramala, que describen como un revoltijo abarrotado sin espacios al aire libre para que jueguen sus tres hijos.
Rawabi promete jardines, árboles y calma. Sus planes están adoptando forma y, además, es algo más que un bonito hogar.
"Es el primer paso para construir un pequeño modelo para un Estado palestino", dice Suhad.
"Está creando una verdad sobre el terreno", explica Ayman. "Lo primero que queremos es paz, queremos construir nuestro futuro. Tenemos la capacidad y es nuestra tierra".
Masri nos lleva a ver uno de los apaartamentos modelo. Es iluminado y de estilo contemporaneo, con una cocina brillate, sofas estilizados y el aroma de velas perfumadas.
Pero la vista por las ventanas de este oasis moderno de calma es el antiguo conflicto de esta vecindad.
Al sólo salir al balcón, resalta el azul y blanco de las banderas israelíes del asentamiento Ateret.
"No le estamos prometiendo el cielo a la gente", insiste Masri y, en un guiño a los palestinos críticos, añade: "Esto no es normalizar y aceptar la ocupación, y mirar a otro lado".
En la colina vecina
Por su parte, los 800 colonos judíos que viven en Ateret pueden ver las banderas palestinas que ondean en las colinas de Rawabi, incluida una gigantesca que mide 134 metros cuadrados.
En la primavera de 2014, los residentes de Ateret con quienes nos encontramos estaban recelosos pero a la vez resignados a la existencia de la nueva ciudad.
Familias como la de Chanan y Avigail Damri expresaron su satisfacción porque los palestinos puedan vivir en un sitio agradable, pero les preocupa lo que esto pueda significar en cuanto a tráfico y seguridad. Sus hijos van al colegio en un bus blindado, y frecuentemente les tiran piedras en las calles.
Los Damri tienen un hablar pausado pero con un mensaje político fuerte.
"Este Estado es nuestro Estado. La nación judía necesita también un hogar. Necesitamos recordar siempre que es nuestra tierra y que somos los caseros", explica Avigail mientras sus hijos juegan en el piso de su modesto apartamento.
Los colonos judíos divisan desde sus viviendas las banderas palestinas que ondean en Rawabi.
Al igual que el gobierno de Israel, la pareja rechaza la idea de que los asentamientos son ilegales bajo el derecho internacional.
Si las negociaciones alguna vez condujeran a la creación de un Estado palestino, asentamientos como Ateret quedarían probablemente enmarcados dentro de dicho Estado.
Los Damri no creen que esto vaya a suceder pronto pero sospechan que Rawabi es un esfuerzo para avanzar en esa dirección. "No podemos permitir que eso ocurra", dice Chanan.
Desde la colina cercana, Masri es igual de desafiante: "Están en nuetra tierra. Estoy 100% seguro de que Ateret será un barrio de Rawabi algún día, sólo es una cuestión de cuándo".
No le gustan las comparaciones entre Rawaby y los asentamientos israelíes, pero acepta que su estrategia es similar: construir en las cimas de las colinas, establecer "hechos en la tierra" palestinos.
"Si lo hubieramos hecho hace 10 años, no habríamos tenido tal auge de asentamientos".
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon visitó Rawabi en 2012.
Para construir aquí, Masri ha necesitado la cooperación de funcionarios israelíes para cada paso, desde que los planos estuvieron listos hace siete años.
Cerca del 60% de Cisjordania, incluidos los asentamientos y sus caminos de acceso, así como las bases militares, están bajo administración directa de Israel.
"¿Qué querían que hiciera, dejar de vivir?", se pregunta retóricamente Masri, en respuesta a los críticos. Y señala que ellos hacen lo mismo a diario: "El agua que la mayoría de los palestinos bebe viene de Israel, así como nuestra electricidad".
En el puesto de control
Pero un activista palestino que encontramos cerca de un puesto de control israelí dice que Rawabi es "sólo un forma de hacerce más rico para Masri".
"Eso no es resistencia", opina.
Cuando se le pregunta cuántos palestinos querrían una mejor calidad de vida, se revuelve: "¿De qué vida agradable están hablando? El camino a Rawabi está lleno de puestos de control. Los israelíes pueden cortar la carretera e impedir que cualquiera llegue a la ciudad".
A Masri lo critican por construir para los ricos cuando hace falta vivienda para gente más humilde.
Los críticos acusan además a Masri de construir para una elite privilegiada. Un apartamento normal en Rawabi cuesta US$95.000, más barato que en Ramala, pero muy por encima de lo que muchos palestinos se pueden permitir. Hay una escasez crónica de vivienda asequible en Cisjordania.
Masri insiste en que Rawabi no es sólo para los ricos. Dice que el costo de los apartamentos está al alcance de muchos palestinos de clase media. Pero también reprocha a la Autoridad Nacional Palestina que no le ayude a financiar la vivienda para quienes tienen ingresos bajos.
Masri financia este proyecto de US$1.000 millones de su propia fortuna así como con cientos de millones del brazo inmobiliario de la Autoridad de Inversiones de Qatar.
El rico país del Golfo se ha convertido en un poderoso jugador en todo Medio Oriente.
Masri reconoce que el respaldo qatarí está tanto política como comercialmente motivado y admite que Qatar solicitó que se construyera una mezquita muy grande.
Parálisis por falta de agua
Durante este año, vimos cómo Rawabi tomó forma, lenta pero segura. La primera fase del proyecto está casi completa, y prácticamente lista para que los residentes se instalen.
El equipo de la BBC ha sido testigo del crecimiento de Rawabi.
Pero en esta etapa avanzada, ha surgido un gran obstáculo: Rawabi no tiene agua.
Toda infraestructura de agua más grande que una cañería de 5 centímetros de diámetro tiene que ser aprobada por un comité conjunto de aguas israelo-palestino. El comité no se ha reunido en años.
Los equipos de construcción utilizan un depósito de la comunidad pero la nueva ciudad necesita unas cañerías fijas.
Hubo un rayo de esperanza cuando se reanudaron las conversaciones de paz entre israelíes y palestinos en el verano boreal de 2013, bajo presión internacional y con mediación constante de EE.UU.
Pero para principios de 2014 el proceso se interrumpió.
Y le siguió un verano de descontento: una oleada de secuestros y muertes en Cisjordania, una guerra en la Franja de Gaza y cohetes disparados hacia Israel, una creciente recriminación política.
Regreso a Rawabi
Al regresar a Rawabi a finales de 2014, incluso el optimismo característico de Masri se estaba empezando a desdibujar.
"Estamos llegando a un punto en el que vemos a muchos de los compradores cuestionándose. Lo que se dice en la calle es que tenemos problemas financieros. Pues bien, adivine, tenemos problemas financieros".
Pese a las repetidas promesas de Israel de que se suministrará agua "en pocas semanas", el comité de aguas todavía no se reúne.
El proyecto icluye zonas verdes y espacios amplios donde los niños puedan jugar.
Masri sospecha que se está convirtiendo en moneda de cambio, que Israel sólo aceptará suministrar agua a Rawabi si los palestinos aprueban retrospectivamente agua que ya se ha instalado en asentamientos judíos.
Este es un acuerdo que los palestinos no aceptarán.
El coronel Grisha Yakubovich de la fuerza militar que administra la ocupación israelí en Cisjordania, insiste en que "no hay condiciones".
"El agua llegará en días o semanas", nos dice.
Otras fuentes corroboran el acuerdo con condiciones, incluido el enviado a Medio Oriente, el ex primer ministro británico Tony Blair.
En su oficina de Jerusalén este, Blair dice que los palestinos tienen sus razones para no aceptar que se suministre agua a los asentamientos judíos, cuya existencia es un punto clave en las negociaciones.
"Cuando no hay un proceso político, lo que pasa es que todo lo demás se convierte en víctima de la parálisis. Hubo un período en que esto se resolvía a través del Comité Conjunto de Aguas de una manera no política", recuerda.
En esta crisis, muchos palestinos ven una profecía preocupante.
"Si Rawabi cae, es un fracaso para la solución de los dos Estados. Es un fracaso para el proceso de paz", asegura Saeb Erekat, el negociador jefe palestino
Por su parte, Masri dice: "Me encantaría ver un acuerdo de paz de aquí a un año, me encantaría verlo en lo que me queda de vida, quiero disfrutarlo. Pero si no pasa, que así sea, seguiremos trabajando por ello".
Posiblemente haya mucho de repetición en este vídeo. Quizás largas sesiones de ensayo y error. Unos cuantos vasos rotos por el camino y bastante ‘psicología felina’. Pero no he podido resistirme, el minino protagonista de la pieza tiene más malas artes que el gato de James Bond y del Inspector Gadget juntos. ¡Los persas lo llevan en sus genes!
Su dueña lo ha grabado jugueteando encima de la mesa del salón. Su primera ‘víctima’ es el mando a distancia que cae como fruta madura tras un enérgico movimiento de pata. Lo mejor viene después.
El micifuz centra su mirada en un pequeño vaso, que poco a poco, acerca al borde. En ese momento, un “NO” desesperado parece frenar sus malvadas intenciones. Nada más lejos de la realidad. Después de una paradiña fúbolistica (con más frialdad que Messi en el punto de penalti), el felino activa de nuevo su garra y golpea sin remordimientos el cubilete de cristal.
Video: ¿Por qué el mapa que usamos es una gran mentira?
YOUTUBE / BuzzFeedBlue
(RT Actualidad). El mapa que usamos nos muestra que África y Groenlandia son casi del mismo tamaño, aunque en la realidad la primera es catorce veces más grande que la segunda. ¿Qué otros errores contiene nuestro atlas?
La imagen del mundo que propone el mapa que actualmente usamos es completamente errónea, ya que las proporciones de los continentes no se corresponden a la realidad, revela el portal BuzzFeed.
Dicho atlas fue creado por el cartógrafo Gerardus Mercator en el siglo XVI para la navegación y es fiel a las coordenadas geográficas. Sin embargo, representa una visión desproporcionada del tamaño de los continentes.
De este modo, según el mapa que usamos, África es casi del mismo tamaño que Groenlandia, aunque la primera es unas 14 veces mayor en superficie que la segunda (30.221.532 kilómetros cuadrados contra 2.166.086). Lo mismo ocurre con el Reino Unido que ocupa 243.610 kilómetros cuadrados y Madagascar (587.041) que están reflejados en el atlas como si tuvieran el mismo tamaño.
Las sorprendentes consecuencias de dejar de escribir a mano
RedacciónBBC Mundo
¿Podrían los antiguos métodos para aprender a escribir a mano tener beneficios desconocidos?
Niños en todo el mundo pasan cada vez más tiempo utilizando computadoras con teclados y pantallas táctiles en lugar de escribir con un bolígrafo y un papel.
¿Perjudica esto su desarrollo y bienestar? Nuevas investigaciones sugieren que podría ser el caso.
El programa BBC Forum habló con la neurocientífica cognitiva Karin James sobre la importancia de aprender a escribir a mano para el desarrollo cerebral de los niños.
James, profesora de la Universidad de Bloomington, Estados Unidos, llevó a cabo investigaciones con niños que todavía no sabían leer.
Se trata de niños que, aunque puedan identificar letras, no son todavía capaces de juntarlas para formar palabras.
Los científicos dividieron a los niños en grupos y enseñaron a algunos a escribir a mano distintas letras, mientras que otros utilizaron teclados.
La investigación analizó cómo aprendían los niños las letras.
Los científicos también utilizaron resonancias magnéticas para evaluar la activación cerebral y ver cómo cambia el cerebro a lo largo del tiempo a medida que los niños se familiarizan con las letras del alfabeto.
Escanearon los cerebros de los niños antes y después de enseñarles las letras y compararon los distintos grupos, midiendo el consumo de oxígeno en el cerebro como indicador de la actividad cerebral.
Los investigadores concluyeron que el cerebro responde de distinta manera cuando aprende con letras escritas a mano y cuando lo hace a través de un teclado.
Política educativa
Los niños que trabajaron con letras escritas a mano mostraron patrones de activación cerebral similares a los de las personas alfabetizadas que saben leer y escribir.
Investigaciones apuntan que aprender a escribir a mano puede ayudar a aprender a leer.
Esto no pasó con los niños que utilizaron teclados.
Parece que el cerebro responde de forma distinta a las letras cuando los niños aprenden a escribir a mano, estableciendo un vínculo entre el proceso de aprender a escribir a mano y el de aprender a leer.
"Datos de escáneres cerebrales sugieren que el escribir prepara el cerebro para un sistema de aprendizaje que facilita la lectura cuando los niños llegan a esa etapa", dice James.
Además, desarrollar habilidades motrices finas para adquirir la destreza que se requiere para producir letras puede ser beneficioso en muchas otras áreas del desarrollo cognitivo, dice James.
Las conclusiones de esta investigación pueden ser beneficiosas para la política educativa.
La escritura a mano tiene cada vez menos presencia en algunas escuelas.
Según James, "ha habido prisa en algunas partes del mundo para introducir las computadoras en las escuelas en edades tempranas. Esto podría mitigar esa prisa".
En muchas escuelas en Estados Unidos, escribir a mano es optativo para los profesores, así que muchos no lo enseñan.
Este tipo de escritura tiene cada vez menos importancia en los horarios lectivos, dice James.
Una solución podría ser utilizar la caligrafía cuando se introducen las tabletas en las escuelas, escribiendo sobre la pantalla como si fuera con un bolígrafo y un papel.
Pero las investigaciones de James cuestionan que exista una sustitución efectiva a aprender a escribir a mano.
Cinco ciudades inesperadas que figuran entre las mejores para vivir
Lindsey GallowayBBC Travel
El 2015 presenta un verdadero reto para aquellos que se precian de trotamundos o quienes buscan el lugar ideal para establecerse: la lista de las mejores ciudades para vivir es realmente extensa y diversa.
A fin de ayudar en la selección, revisamos las metrópolis propuestas por publicaciones como The New York Times, Rough Guides y Lonely Planet, y escogimos algunas ciudades que están marcando tendencias, pero que aún se encuentran fuera del radar de muchos viajeros.
Como criterio de selección, pensamos en lugares que no solo valen la pena visitar, sino que se han convertido en sitios ideales para vivir.
A continuación te mostramos nuestras candidatas y lo que los lugareños dicen sobre ellas.
Wellington, Nueva Zelanda
Sólo tiene unos 200.000 habitantes, pero su ambiente se describe como "vibrante".
Nueva Zelanda es un país que atrae una muy buena cuota de visitantes –tanto los amantes de la vida al aire libre como aquellos fanáticos de El Hobbit y El Señor de los Anillos, que acuden a las locaciones donde filmaron estas películas.
Entre las ciudades mas apetecidas del país se encuentra Wellington, que este año cumple 150 de fundada. Con unos 200 mil habitantes, tiene a su favor un ambiente vibrante estimulado por cafés y fábricas cervezas artesanales.
Además, posee numerosos restaurantes a la moda y bares. Para Sarah Melke, directora del festival culinario Visa Wellington on a Plate, los locales en la calle Cuba, al sur del distrito financiero, merecen una atención especial porque son "realmente sensacionales".
En general se siente un fuerte sentimiento de comunidad, que en parte es el responsable de la notoria onda creativa que existe en la ciudad.
"Los que vivimos aquí decimos que Wellington actúa como una ciudad, pero ama como un pueblo", comenta Melke.
Esa expresión la certifica Liz Carlson, autora de un blog sobre viajes. "Todos los que atienden en los cafés te sonríen, la gente en las tiendas te preguntan cómo estás, personas que no conoces te saludan amigablemente en la calle".
Esa sensación de cercanía se percibe en todas partes. Es el caso de Kelburn, al norte del distrito financiero, zona a la que se le llega fácilmente por una suerte de teleférico, y donde la mayoría de los residentes son estudiantes y muchas familias.
O en Miramar, al sureste del centro de la ciudad, donde se encuentran los estudios de cine Weta y del que Peter Jackson, director de El Señor de los Anillos, dice sentirse como en casa.
Nizwa, Omán
Tanto el New York Times como Skift seleccionaron a Omán por ser un país donde la vida es relajada y tranquila, y además está a solo una hora de vuelo de Dubai.
Según una importante guía de viajes, la ciudad está llamada a convertirse este año en capital islámica de la cultura.
Y de ese calmado país sobresale Nizwa, ciudad que de acuerdo con Rough Guides está llamada a convertirse este año en la Capital Islámica de la Cultura, un galardón que reconoce la contribución que hace este lugar a la cultura islámica, el lenguaje, las artes y las ciencias.
Nizwa fue una vez la capital de Omán, y ha sobresalido en esa nación desde la construcción del Fuerte de Nizwa, en 1650, con sus imponentes paredes capaces de soportar el fuego de morteros.
Sin embargo, este es un lugar que tiene más que una rica historia. Aquí convergen numerosos zocos o congestionados mercados tradicionales donde los 700 mil habitantes de la ciudad buscan comida, especies y las famosas joyas de plata hechas a mano.
Otro rasgo claramente distintivo es la calidez y cordialidad de su gente. "Es un lugar muy sosegado, y todo el mundo te va ayudar con cualquier cosa que necesites", dice Nicole Brewer, quien vive en Nizwa desde hace dos años y escribe para iluv2globetrot.com, un blog para viajeros.
Brewer reside en Hay Al Tourah, un vecindario conocido por su ambiente apacible y por su población de estudiantes.
No obstante, esa misma sensación se percibe en la mayoría de las urbanizaciones, y aun cuando muchas personas viven en casas, los apartamentos están creciendo en número gracias a la llegada de personas que vienen de otros países a establecerse aquí.
Chennai, India
Para Lonely Planet, lo que en el pasado fuera solo un lugar de tránsito en la costa este de India, hoy se ha convertido en un verdadero destino.
Con sus 4,3 millones de habitantes esta es una de las ciudades más seguras en el país. Y de hecho se siente menos congestionada y frenética que otras urbes, entre otras cosas por la buena distribución de la población a lo largo de la metrópolis y de su transporte público, en especial luego de la inauguración del moderno metro.
Hay una impactante mezcla de tradición y modernidad en Chennai.
Los visitantes se sienten atraídos por su fácil acceso a las playas, sus templos históricos y la cultura Tamil.
Wasim Mohideen, quien escribe el blog Chennai Foody y ha vivido toda su vida aqui, comenta que Chennai solía ser demasiado tranquila, pero que ahora está mostrando un ritmo diferente.
"Pasó de ser una ciudad sumamente conservadora a una que muestra una impactante mezcla de tradición y modernidad", señala Mohideen. "Las personas son muy relajadas y serviciales, y ahora aceptan los cambios con los brazos abiertos".
Entre los vencidarios más agradables para vivir figuran Besant Negar, localizado en una tranquila playa, y RA Puram, ubicado a 10 kilómetros del centro de la ciudad.
Los dos son conocidos con zonas elegantes, con buenas escuelas y numerosos restaurantes y cafés. Los suburbios han crecido rápidamente y ahora son casi del mismo tamaño que Chennai.
Mientras que la mayoría de las personas vive en casas, se han construido diversos edificios de apartamentos, incrementando las opciones para los nuevos residentes.
Salta, Argentina
Salta surge este año en la lista de Rough Guide como una ciudad con una vibrante cultura y una arquitectura colonial muy bien preservada.
Aquí pueden apreciarse mercados a reventar, prósperos viñedos y peñas, restaurantes que sirven comidas típicas de la región en un ambiente de música y bailes tradicionales.
La ciudad se conoce como "Salta, la Linda".
Conocida como "Salta, la Linda", esta ciudad cuenta con solo 600.000 habitantes y transmite un sentimiento de comunidad de un pueblo pequeño.
Tiene un clima moderado durante todo el año, lo cual la hace un lugar ideal para caminar y disfrutar de comidas al aire libre.
"Tenemos una amplia variedad de paisajes a pocas horas, desde montañas hasta valles, desde desiertos hasta junglas", comenta Patricia Guadalupe Díaz, una nativa de Salta que trabaja como profesora de español para los visitantes.
Aunque los locales pueden parecer al principio unas personas reservadas, la mayoría saldrá a ayudar a los visitantes, incluso aunque no hablen el idioma.
"Siempre tratamos de hacerles sentir bienvenidos, mostrándoles nuestras tradiciones, como beber mate –que no es solo una bebida, sino un símbolo de amistad y cercanía con otra persona", cuenta Díaz.
Para ella, esa actitud se desarrolla a través del ritmo pausado de la vida en Salta, el cual puede tomar tiempo acostumbrarse.
"Incluso cuando nosotros estamos apurados, tenemos tiempo para tomarnos un café con alguien", explica.
De hecho, en muchos vecindarios, incluyendo la zona oeste donde vive Díaz, todavía existen tiendas tradicionales como panaderías y carnicerías, donde todo el mundo conoce tu nombre.
En comparación con el ajetreado centro de la ciudad, la zona oeste tiene menos tráfico y atrae a jóvenes profesionales, familias y jubilados.
Johanesburgo, Sudáfrica
La metrópolis más grande de Sudáfrica encabeza la lista de Rough Guides, por haberse reinventado como una ciudad que dejó atrás un pasado marcado por la discriminación racial y la delincuencia.
Algunos describen a Johanesburgo como una "ciudad de oportunidades".
El centro de la ciudad ya no es una zona de la cual huían los residentes y visitantes por la inseguridad, y ahora ha comenzado a atraer al público por la diversidad de sus nuevas boutiques, museos y galerías.
"Esta es una ciudad de oportunidades y en cuanto llegas tienes la sensación de que todo el mundo está aquí para aprovecharlas", dice Crystal Espin, quien se mudó a Johanesburgo hace tres años y se dedica a documentar los sitios de moda a través de su página web Joburg´s Darling.
Para ella, los residentes son muy cordiales y siempre están dispuestos a ayudar a otros.