viernes, 20 de marzo de 2015

¿Por qué esta mujer de 100 años fue encarcelada en Kenia?

¿Por qué esta mujer de 100 años fue encarcelada en Kenia?

La anciana fue liberada tras una campaña en redes sociales que la apoyaban con el hashtag #SaveJailed100yrGranny

Sonko Rescue Team / Twitter

Ngima Gakoromo Margaret Ngina, de 100 años de edad, salió de la cárcel en Embu (centro de Kenia), donde cumplía una pena de tres meses por apropiación ilegal de tierras, tras una campaña en redes sociales que pedía su liberación.

Cientos de usuarios de las redes sociales han utilizado esta semana la etiqueta #SaveJailed100yrGranny ("Salven a la abuelita de 100 años encarcelada") pidiendo su liberación.

Ngima Gakoromo fue encarcelada el pasado 10 de marzo por no cumplir una orden judicial que le obligaba a ceder dos hectáreas de sus tierras a un individuo que denunció en los tribunales que la mujer le había usurpado esta parcela.


Tras pasar nueve días en la cárcel, un senador del condado de Nairobi, Mike Sonko, pagó la fianza de 100.000 chelines kenianos (unos 1.000 dólares) que pesaba sobre la anciana, que pudo abandonar ayer la prisión, señaló el periódico local "Daily Nation".

El "Sonko Rescue Team" ("Equipo de rescate de Sonko", en inglés), un grupo de voluntarios impulsado por este senador para prestar servicios comunitarios en Nairobi, se comprometió a realizar un chequeo médico completo para comprobar el estado de salud de la mujer.

El encarcelamiento de una mujer tan mayor fue calificado de "inmoral" y "vergonzoso" por muchos kenianos usuarios de Twitter
.

Por su parte, un senador del condado de Embu, Lenny Kivuti, anunció que donará otros 100.000 chelines a la anciana.

"Es inmoral y erróneo para cualquier corte de justicia hacer esto a una mujer de 100 años", señaló otro legislador, Kipchumba Murkomen, senador por el condado de Elgeyo-Marakwet.

Fuente: Emol, Chile / GDA

jueves, 19 de marzo de 2015

El tierno abrazo de un hombre y una leona

El tierno abrazo de un hombre y una leona

Y hay una escena que se repite cada vez que se encuentran: la joven leona salta a los brazos de Gruener y le da un cariñoso abrazo.
"Desde que la leona llegó, hace tres años, casi nunca dejé el campamento", dice Gruener.
"A veces voy a la ciudad por una noche para organizar algo de negocios, pero más allá de eso he estado todo el tiempo con ella".
El felino al que le dedica su vida se llama Sirga -una cachorra que rescató de un corral establecido por un granjero que estaba harto de dispararle a los animales que atacaban a su ganado.
"Los leones habían matado a otros dos o tres cachorros dentro de la jaula y la madre abandonó al que quedaba. Era muy pequeña, no tenía ni 10 días", recuerda Gruener.
El granjero, Willy de Graaf, le pidió que intentara salvarla. Él se la llevó a un parque silvestre financiado por de Graaf y se convirtió en su madre adoptiva "alimentándola y cuidándola".
"Tienes frente a ti un animal pequeñito y precioso pero rebosante de energía", dice. "Se hará 10 veces más grande y sabes que tendrás que lidiar con él".

Recibimiento caluroso

Gruener y Sirga
Gruener rescató a Sirga hace tres años. Ambos son inseparables.
Ahora es mucho más grande, pero cuando Gruener abre la jaula, ella todavía sale corriendo para recibirlo y darle un abrazo, colocando dulcemente sus patas alrededor de su cuello.
"Esto pasa cada vez que abro la puerta. En increíble cada vez. ¡Es un comportamiento tan apasionado para un animal… Saltar y darme un abrazo", dice Gruener.
"Pero imagino que tiene sentido. Actualmente no tiene otros leones en su jaula y creo que para ella yo soy como de su especie. Así, soy el único amigo que tiene. Los leones son gatos sociables, por eso ella se siente feliz cada vez que me ve".
Sus compañeros pasan el tiempo en los bosques de Botsuana, haciendo lo que a los felinos les gusta hacer, como descansar bajo los árboles, jugar y cazar.
"No creo que tengamos que enseñarle como cazar. Tienen este instinto al igual que los gatos domésticos. Incluso los perros tratarán de cazar. Cualquier gato tratará de cazar un ave o un ratón. Un león cazará un antílope cuando crezca", añade.
Gruener y Sirga
Gruener hizo a un lado sus estudios para criar a la leona.
"Yo le estoy dando la oportunidad de cazar unas tres veces por semana, por el momento. Cada caminata toma cinco horas, a veces puede tomar hasta nueve. Hacemos algo así como cazar juntos y yo a veces la ayudo, trato de mostrarle cómo matar algo más que atraparlo".
Después de la primera vez que Sirga mató a un animal, Gruener dudaba de si era buena idea seguir tan cerca de ella. Pero "ella me dejó entrar", dice.
Ahora él se encarga de los animales que Sirga no mata rápidamente.
"Es un poco cruel porque caza un antílope y lo tiene agarrado un buen rato, luego se aburre y quizá le da un mordisco en el cuello y lo mata".

Futuro

Gruener y Sirga
Sirga no puede vivir en libertad porque no le tiene miedo a los humanos.
De Graaf le dio a Gruener un espacio de 500 hectáreas para crear un parque en miniatura en el que Sirga pueda moverse con libertad, pero no hay planes de liberarla. No porque no pueda sobrevivir, dice Gruener, sino porque no le tiene miedo a los humanos.
Bajo estas circunstancias, es probable que se les acerque demasiado y que, si ocurre un accidente, la maten. "Y esa no es la idea cuando crías a un león", explica Gruener.
En el parque, Sirga puede vivir como un león salvaje mientras permanece protegida, dice. "Ese es el plan para su futuro".
¿Y el de Gruener? Él ha dejado a un lado un doctorado para cuidar a Sirga y casi nunca la ha dejado sola.
"Si ella se muda a un sitio más grande en el que tiene más espacio y si llega un león para hacerle compañía, estoy seguro de que podré abandonarla por períodos más largos de tiempo, lo cual me dará la posibilidad de terminar mis estudios".
"Pero mientras ella me necesite, y mientras yo sienta que quiero estar allí para ayudarla, esa será mi prioridad".
"Dudo que las cosas cambien entre nosotros".

martes, 17 de marzo de 2015

Las sorprendentes desventajas de ser demasiado bello

Las sorprendentes desventajas de ser demasiado bello

Mujer bella llorando
¿Ser bello tiene un precio?
¿Se puede ser demasiado hermoso? Aquellos con la suerte de tener unas facciones simétricas y una figura llamativa, ¿viven en una nube de halagos? ¿O deben pagar un precio por ello?
Seguramente es un problema que difícilmente tendremos que enfrentar muchos de nosotros. En todo caso, quizá podríamos soñar con ello.
Sin embargo, el tema de las bendiciones y las maldiciones de la belleza despierta mucho interés en la comunidad científica, sobre todo entre los psicólogos.
Es el caso de los psicólogos sociales Lisa Slattery Walker y Tonya Frevert, de la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU.), quienes analizaron todas la evidencias recabadas hasta la fecha por diversos estudios. Sus conclusiones seguramente no son las que esperarías.
En el plano más superficial, se podría pensar que la belleza provee de una especie de halo.
Cuando vemos a alguien físicamente agraciado, nuestro subconsciente, por asociación, asume que también ha sido bendecido en otros aspectos. "Es una de las muchas características asociadas al estatus que podemos identificar en las primeras interacciones con una persona", dice Walker.

Bello y bueno

Los psicólogos llaman a esto la heurística de "lo que es bello es bueno", pero los fans de la serie 30 Rock identificarán el fenómeno como "la burbuja". El personaje que interpreta el actor Jon Hamm es un incompetente y aun así se las arregla para vivir en un feliz autoengaño gracias a su buen aspecto. Como médico ni siquiera puede llevar a cabo la maniobra de Heimlich o la compresión abdominal, un procedimiento de primeros auxilios, pero logró graduarse echando mano de su encanto natural.
Joven buenmozo vestido formalmene
En el lugar de trabajo, tu rostro puede ser un tesoro.
De acuerdo a la evidencia disponible, esa "burbuja" es una realidad.
En lo que respecta a la educación, Walker y Frevert encontraron una gran cantidad de investigaciones que demuestran que los profesores tienden a asumir que los estudiantes guapos, tanto en el colegio como en la universidad, son más competentes e inteligentes. Y esto se refleja en las notas que les adjudican.
Es más, la influencia de la "burbuja" crece con los años. "Existe un efecto acumulativo", explica Frevert. "Ganas confianza en ti mismo, piensas más en positivo y tienes más oportunidades de demostrar cuán competente eres".
En el lugar de trabajo tu rostro puede ser tu tesoro. Cuando todo lo demás ya se ha tomado en cuenta, los atractivos suelen ganar más dinero y alcanzar puestos de mayor responsabilidad que aquellos que son considerados poco agraciados físicamente.
Un estudio llevado a cabo con graduados de maestría concluyó que los más atractivos del grupo ganaban entre 10 y 15% más dinero que el resto, lo que suponía US$230.000 más durante toda la vida laboral.
"(Ser bello) te confiere ventajas durante toda la vida, desde el colegio hasta el lugar de trabajo", dice Walker.
Incluso en los tribunales, una apariencia agradable puede resultar mágica. Es probable que un acusado atractivo obtenga una sentencia más leve o que incluso logre no ser condenado.
A su vez, los demandantes hermosos tienen más probabilidades de ganar el caso y de conseguir acuerdos monetarios más favorables. "Es un efecto generalizado", asegura Walker.

¿También ellas?

Pero aunque la belleza juegue a favor en la mayoría de las circunstancias, aún hay situaciones en las que puede ser contraproducente.
Mientras los hombres atractivos suelen considerarse mejores líderes, los prejuicios sexistas juegan en contra de las mujeres bellas, haciendo que sean menos deseables para puestos de gran responsabilidad y que requieran autoridad.
Asimismo, varios estudios concluyeron que en una gran proporción en los procesos de selección el entrevistador tiende a no contratar a personas que considera más atractivas que él mismo.
Ser bello también podría afectar en un tema más delicado: el cuidado médico.
La tendencia a relacionar el buen aspecto con el estar sano lleva a que muchas veces se tome menos en serio la enfermedad cuando el paciente es hermoso. Según varias investigaciones, los médicos suelen tener menos cuidado con los pacientes atractivos cuando estos han acudido a ellos por dolores.

Los bellos también se sienten solos

Además, la burbuja de la belleza puede ser un lugar solitario.
En ese sentido, un estudio de 1975 descubrió que la gente tendía a alejarse más al cruzarse con una mujer bella en la acera que con una menos atractiva, haciendo la interacción más distante.
Una mujer hermosa mira a través de una ventana
Ser bello no es un pasaporte directo a la felicidad.
"El atractivo puede transmitir más poder en un espacio visible, pero a su vez puede hacer que los demás sientan que no pueden acercarse", dice Frevert.
En la misma línea, el sitio para buscar parejas en internet OK Cupid recientemente informó que los usuarios con fotografías impecablemente bellas en su perfil tienen menos posibilidades de conseguir citas que aquellos que cuelgan fotos más curiosas y menos perfectas; quizá porque los demás se sienten menos intimidados.
Así que, como habrás podido adivinar, ser bello no es un pasaporte directo a la felicidad, aunque ayuda.
Frevert y Walker hacen hincapié en que, sus influencias en varios aspectos, como la concepción misma de la belleza, son superficiales y no están, de ninguna manera, arraigadas en nuestra biología.
"Tenemos todo un conjunto de ideales culturales sobre la belleza que nos permite decir si alguien es atractivo o no, y asociamos esos mismos patrones a las capacidades de cada quien", dice Walker.
En cierto sentido, es sólo un atajo cognitivo para una evaluación rápida. "Y al igual que muchos atajos que utilizamos, no es muy fiable", añade.
De hecho, se podría disminuir el impacto del "efecto burbuja" fácilmente. Los departamentos de recursos humanos podrían facilitar más información sobre los logros del candidato antes de las entrevistas de trabajo, por ejemplo.
En última instancia, Frevert señala que preocuparse demasiado por la apariencia física podría ser contraproducente si ello implicara más estrés y ansiedad. "Si estás obsesionado con el atractivo, eso puede alterar tus experiencias e interacciones", dice la psicóloga.
Es un cliché, pero la belleza no compensa una mala personalidad. O como la escritora Dorothy Parker dijo, más elegantemente: "La belleza tiene la profundidad de la piel, pero la fealdad toca el hueso".

lunes, 16 de marzo de 2015

La inspiradora historia de superación de Lizzie Velásquez, "la mujer más fea del mundo"

La inspiradora historia de superación de Lizzie Velásquez, "la mujer más fea del mundo"

"Lloré noches enteras después de ver el video", recuerda Velásquez.
Lizzie Velásquez, estadounidense de Texas, tenía 17 años cuando consultando YouTube un video titulado "La mujer más fea del mundo" le llamó la atención. Duraba apenas ocho segundos y ya tenía cuatro millones de visualizaciones.
Le ganó la curiosidad e hizo clic. Y se quedó de piedra.
La mujer de la que hablaban era ella.
"Estaba impresionada", cuenta Velásquez. "Pero no fue hasta que empecé a leer los comentarios cuando me hundí del todo".
"¿Por qué la tendrían sus padres?", decía uno de los textos. "Que la quemen", otro.
La lista era larga.
Algunos de los que decidieron dejar su opinión por escrito sugerían que debería suicidarse, incluso había quien aseguraba que se quedaría ciego si la viera por la calle.
Velásquez no pudo dejar de leer cada uno de los comentarios. Y eso que había cientos.
"Lloré noches enteras. Era apenas una adolescente y pensé que mi vida había acabado", recuerda.
"No pude contarle a nadie sobre el tema. No le dije nada a mis amigos. Estaba demasiado impresionada".
Y eso que Velásquez estaba acostumbrada al acoso diario por su aspecto.
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Doble condición

Nació con dos enfermedades raras. Una de ellas, el síndrome de Marfan, es una afección de los tejidos conectivos y se caracteriza por un aumento inusual de la longitud de los miembros.
Ahora tiene 26 años, mide metro y medio y pesa 27 kilos.
Su segundo padecimiento es la lipodistrofia, que provoca una distribución anormal de la grasa corporal.
Como consecuencia de ambas, Velásquez no puede ganar peso, no importa cuánto coma.
El primer día en la guardería, por ejemplo, sus compañeros retrocedieron al verla, por miedo.
Su historial médico incluye una cirugía ocular, una de oído, reconstrucción total de los pies, pruebas de densidad ósea e incontables entradas y salidas del hospital con el objetivo de determinar cuál era la enfermedad que sufría.
No fue hasta el año pasado cuando por fin la diagnosticaron.
Ahora tiene 26 años, mide metro y medio y pesa 27 kilos. Está totalmente ciega del ojo derecho y tiene discapacidad visual en el izquierdo.
También suele sufrir agotamiento e infecciones con frecuencia, como bronquitis.
En noviembre fue ingresada en el hospital debido a un problema con su esófago que la hacía vomitar todo lo que comía.
Y ahora se está sometiendo a escáneres de corazón para determinar si el síndrome de Marfan afectó a ese órgano.
Otro problema de salud recurrente lo suele tener con su pie derecho. Lo fractura con facilidad porque no tiene grasa en el talón.
Pero todo esto no la detiene.

"Cabeza alta"

Cuando nació pesaba 1,2 kilos y los médicos dijeron a sus padres que no sabían cuánto viviría y que, en cualquier caso, tendrían que cuidar de ella por el resto de su vida.
Sus padres, sin embargo, dicen que en aquél momento no pensaron "¿por qué nos está pasando esto a nosotros?" y que todo lo que querían era llegar a casa para empezar una nueva vida.
Cuando nació pesaba 1,2 kilos y los médicos dijeron a sus padres que no sabían cuánto viviría y que, en cualquier caso, tendrían que ciudar de ella por el resto de su vida.
Y por esa actitud asegura Velásquez que les debe a ellos su capacidad para pensar en positivo. Así lo hacía cuando la acosaban en la escuela o se burlaban de ella en la calle.
Sus padres le insistían en que debía ir al colegio con la cabeza alta, sonriente, y ser amable con todo el mundo, la trataran como la trataran.
Y ese mensaje le quedó grabado.
Por eso, ahora dice que felizmente perdonaría a los autores de aquél video de YouTube que tanto la hizo sufrir hace 9 años.
"No sé qué estarán viviendo", sugiere. "Aunque mi vida puede ser dura por momentos, ellos podrían estar pasando por algo mucho peor".
Además, cuando aquello ocurrió, Velásquez decidió que podía hacer algo más con su vida.
Abrió su propio canal de YouTube para hacer saber a la gente quién era realmente la persona de la que hablaba el video de "La mujer más fea del mundo" y para animar a otros a sentirse cómodos en su propia piel y tener confianza en ellos mismos.
La iniciativa fue todo un éxito y ahora tiene 240.000 suscriptores.
Además, uno de los videos colgados en el canal, el de su participación en 2013 en la serie de conferencias de TED con una charla titulada "¿Cómo te defines a ti mismo?", acumula más de siete millones de visualizaciones.

Inspiración para otros

Velasquez dice que la comunidad que se ha creado en torno a su presencia en internet es increíble y que recibe comentarios de personas que dicen que han sido intimidadas y que le agradecen su ayuda.
Pero sus intenciones no terminan ahí.
El triunfo ante la adversida de Velásquez se ha convertido en inspiración para muchos.
Ahora se asoció con Tina Meier, cuya hija Megan se suicidó después de haber sido acosada en internet, y juntas están haciendo campaña para que los representantes del Congreso de Estados Unidos voten a favor del primer proyecto de ley federal contra el acoso escolar.
De aprobarse, todas las escuelas del país tendrían que registrar cada uno de los casos. Además, se destinarían fondos federales a luchar contra este tipo de intimidación.
Y ahora todo este trabajo contra el acoso, además de su propia historia, será recogido en un documental.
La directora del film, Sara Hirsch Bordo, insiste en que no trata de la historia de Velásquez sino que es una historia universal, dirigida a todos aquellos que han sido acosados.
"El triunfo ante la adversidad es una historia universal", explica.
"Y tan pronto como Lizzie se hizo más abierta y honesta, con su charla para TED y sus videos en YouTube, quedó claro que la gente estaba sedienta de una historia en la que alguien se levanta y dice 'no voy a ser una víctima, voy a cambiar esto'".

sábado, 14 de marzo de 2015

El hombre que dirige un micro estado hippy en Israel

El hombre que dirige un micro estado hippy en Israel

Eli Avivi
Eli Avivi es el presidente de un territorio extravagante.
Mientras muchos israelíes se preparan para votar un nuevo parlamento, hay un lugar en el norte del país donde no habrá elecciones: allí gobierna un solo hombre desde hace más de 40 años.
En la costa de Israel, justo al sur del Líbano, hay un cruce hacia un lugar diferente.
Grandes puertas de hierro azul con señales blancas marcan la frontera, pero no hay un puesto de migraciones, los visitantes solo llegan y buscan al presidente.
Esto es Achzivland, quizás el más insólito pedazo de territorio en Medio Oriente. Tiene los emblemas de un estado: una bandera (de una sirena), un "himno" nacional (el sonido del mar) y una constitución que declara al presidente democráticamente electo por su propio voto (que en realidad nunca fue emitido).
Achzivland también tiene un Parlamento – una estructura de madera con una mesa redonda rodeada de almohadones – aunque no tiene diputados y jamás ha sesionado.
También expide – y sella – su propio pasaporte, que pide que se permita a los portadores "pasar libremente sin impedimentos".
Achzivland
El micro estado de Avivi está junto a una antigua aldea árabe.
Instalado en un paisaje pintoresco y con una historia que se remonta a los fenicios, Achzivland ha sido gobernado por su habitante de más edad, Eli Avivi, y su devota primera dama, Rina, desde que la pareja se "separó" de Israel en 1971.

Gobierno de un hombre solo

Junto al Sultán de Omán, el "Presidente Avivi" es el gobernante más viejo de la región, y ha sobrevivido a varios intentos de expulsión por parte de una de las naciones más poderosas en Medio Oriente.
No sorprende que Israel nunca haya reconocido a Achzivland.
Sello de pasaporte de Azchivland
En Azchivland sellan los pasaportes de los visitantes.
Pero el pequeñísimo "estado" se ha mantenido firme, con un coraje que va más allá de su tamaño.
Con 85 años, Eli ahora es frágil, le cuesta oír y se mueve despacio. Pero con el largo cabello blanco, su caftán y su vara de pastor, su figura es coherente con su legendaria reputación.
Descansado fuera de su "palacio", una pequeña cabaña de madera abanicada por la brisa del mar, Eli recorre con la mirada la tierra en la que ha vivido y luchado desde los años 50.
"Soy el presidente de un país muy pequeño", dice con voz áspera y débil.
Parlamento de Achzivland
El parlamento de Achzivland nunca ha sesionado.
"Pero tengo muchos problemas con el gobierno de Israel. No querían que viviera aquí e hicieron todo lo que pudieron para alejarme de aquí".
"Fue una especie de guerra entre el gobierno y yo".
Nacido en Persia (ahora Irán), llegó con solo dos años a lo que entonces era el Mandato británico de Palestina.
De muy joven fue apresado y liberado en numerosas ocasiones por cometer actos de sabotaje contra las tropas británicas.
Luego, a los 15 años se unió a la Palyam –la marina judía "clandestina"- y ayudó a traer refugiados judíos al país, antes de luchar contra los británicos primero y después contra las fuerzas árabes en la Guerra de la Independencia de Israel (1948-49).
Eli Avivi
Después de vagabundear por los mares del mundo, Avivi quiso radicarse en Achzivland.
Después de la creación del estado de Israel, regresó al mar como marinero y trabajó en barcos que iban desde África a Escandinavia. Así fue que llegó a pasar un año "como un israelí viviendo con esquimales" en Groenlandia.

Caza, pesca y fotos

Pero en 1952, en un viaje para visitar a su hermana, Eli se encontró con Achziv.
Había sido la aldea árabe de pescadores conocida como Al Zib, pero sus pobladores habían huido y se habían reubicado en Líbano cuando fue conquistada por el ejército judío en 1948.
Eli encontró el pueblo abandonado y destruido, y tras años de deambular decidió quedarse. Se puso a pescar y a vender los pescados al kibutz cercano y se construyó una casa.
Achziv era un oasis de tranquilidad y comenzó a atraer a otros jóvenes que llegaban y pasaban el rato con él.
Además de cazar y pescar, Eli se aficionó a la fotografía (con una inclinación por chicas posando desnudas o semidesnudas), un pasatiempo gracias al que produjo más de un millón de imágenes que se guardan en una bodega de Achzivland.
Rina Avivi
Un de las grandes aficiones de Eli Avivi fue la fotografía.
Era una existencia idílica. Pero pronto el ejército israelí reclamó el terreno para una base militar y comenzaron los problemas de Eli con las autoridades.
Tenía la renta de solo dos edificios así que le escribió al primer ministro David Ben-Gurion, quien respondió expresando su apoyo, para disgusto de gran parte de los militares.
Según cuenta Rina, el ejército le permitió quedarse con la condición de que trabajara como espía para el Shin Bet, la agencia de inteligencia israelí, cosa que él hizo.
Eli ganó así su primera batalla, pero le esperaban más y más grandes.

Paraíso hippy

Para subsistir, Eli comenzó a ofrecer alojamiento y con su espíritu libre y relajado Achziv se convirtió en un paraíso para hippies donde los jóvenes se quitaban la ropa, tocaban música, hacían fiestas y tomaban drogas.
"La gente venía a ver el mar, a tomar el sol sin traje de baño, la mayoría fumaban marihuana, era un lugar donde venían a sentirse libres, esa era la idea", dice Shlomo Abramovitch, un periodista que investigó la historia de esta zona.
"Eli Avivi era una personalidad única. Era muy amigable, un poco como una leyenda entre los israelíes".
Sofia Loren en Achzivland
Entre las celebridades que pasaron por Achzivland se encuentra la estrella italiana Sofía Loren.
Achziv también fue un imán para las celebridades. Paul Newman pasó por aquí mientras filmaba Exodus en 1966 y Sofía Loren fue una frecuente visitante.
"Cuando vio el lugar le encantó", recuerda Rina.
"Yo era una adolescente y ella era una de mis ídolos. ¡Y me enseñó a cocinar espaguetis aquí!"

Topadoras

Mientras tanto, al tiempo que el estado israelí se establecía y se expandían los programas de construcción, el gobierno declaró sus intenciones de convertir a Achziv en un parque nacional.
Un día de 1963 envió sus topadoras para demoler lo que quedaba de la antigua aldea, incluyendo el terreno alrededor de la casa de Eli.
Para él, este fue un acto sin sentido de vandalismo histórico y medioambiental.
Cuando Eli, indignado, estaba parado encima de un muro para sacar fotos de aquella destrucción, un buldócer lo embistió y lo dejó con varios huesos rotos, cuenta.
La siguiente intentona llegó en el verano de 1971 cuando las autoridades erigieron una valla alrededor del reducido terreno de Eli, cortándole el acceso a la playa.
Rina y Eli Avivi
Rina y Eli decidieron "independizarse" de Israel en 1971.
En un momento definitorio para el nacimiento de su nación, Eli y Rina rompieron sus pasaportes israelíes y declararon la independencia de Achziv. Fueron detenidos y llevados ante un tribunal.
Según Rina, el juez los acusó de "crear un país sin permiso", pero solo los multó con una lira (alrededor de U$0,2) y los dejó libres.
El caso del estado hippy separatista empezó a atraer la atención de los medios y esto fue una oportunidad para Eli.
En su nuevo rol como presidente, convocó a una rueda de prensa y lideró una sentada de pacifistas.
"Lo hicimos como publicidad, porque el gobierno era más fuerte que nosotros", recuerda Rina.
"Los medios empezaron a escribir mucho sobre esto y la gente comenzó a creerlo, y así había más posibilidades de que el gobierno nos dejara en paz".

Secuestro

De hecho, no era la primera vez que Eli y Rina salían en las portadas de los periódicos: unos meses antes habían estado en medio de un intento de secuestro transfronterizo.
En la noche del 1 de enero de 1971 seis palestinos armados llegaron en bote desde Líbano a la playa de Achziv.
Según Rina, los tripulantes engañaron a los guardias diciendo que eran pescadores que iban a ver a Eli Avivi.
Uno de ellos entró en la casa, pero Rina lo detuvo a punta de pistola, y el hombre soltó su arma y una bolsa con granadas.
"Esperaba encontrar a Eli y le sorprendió ver a una hermosa mujer rubia apuntándole", cuenta la "primera dama".
Eli Avivi
Avivi se convirtió en una especie de leyenda en Israel.
En pocos minutos llegó el ejército y cerraron todos los caminos a varios kilómetros alrededor. Dos hombres fueron capturados en el bote, y los otros tres fueron apresados en tierra.
"La gente vio a miles de soldados que venían hacia aquí, pero como el ejército impuso un bloqueo informativo no sabían por qué, y se corrió el rumor de que Israel se había lanzado a la guerra contra Achzivland", se ríe Rina.
Según su relato, los infiltrados, que pertenecían a la agrupación Fatah, planeaban secuestrar a Avivi y llevarlo a Líbano.
Cuando se levantó la censura, un periódico sensacionalista reportó el incidente con el titular: "Terroristas querían secuestrar al fotógrafo de desnudos Nº1 de Israel".

Festival y museo

La fama de Avivi creció y los israelíes comenzaron a llegar desde todas partes del país para conocer Achzivland, a pesar del malestar de las autoridades, que estaban hartas de su desafiante rey hippy.
Así fue que el pequeño estado decidió en 1972 organizar un festival de rock –como Woodstock, dice Rina– que provocó atascos en un radio de alrededor de 100km.
Mientras tanto, Avivi seguía construyendo su estado, poniendo a trabajar a sus invitados en "tareas productivas".
Montó un notable "museo nacional" en la antigua casa del jefe de la aldea árabe, exhibiendo miles de artefactos que encontró buceando o excavando, desde osarios y piezas de orfebrería hasta instrumentos náuticos.
Museo de Achzivland
Eli y Rina subsisten gracias al turismo y al precio de la entrada de su "museo nacional".
Por ley, muchos de los objetos pertenecen la autoridad arqueológica de Israel, que los considera en préstamo aunque no reconoce oficialmente el museo.
"Es la única oficina del gobierno con la que no tenemos problemas", dice Rina.
Durante los siguientes años, tuvo lugar una larga batalla legal entre Avivi, el ayuntamiento local, la Administración de Tierras y la Autoridad de Parques y Naturaleza, pero las autoridades gradualmente se fueron saliendo con la suya.

Malentendido

Gran parte de Achziv fue absorbido por el parque nacional y se prohibió a su presidente organizar festivales allí.
Avivi insiste sin embargo que lo han malinterpretado y que nunca estuvo en contra de Israel.
"Yo amo a Israel, el lugar, pero no al gobierno, porque nunca entendieron por qué vine aquí", dice.
"No les gustó que hiciera mi pequeño país. Creen que es algo contra Israel, pero no es cierto".
Cartel y pasaporte de Achzivland
Un cartel oficial indica la entrada a los dominios de Eli Avivi.
De hecho, de acuerdo a un reporte, en una demostración de patriotismo, cuando Israel lanzó una gran ofensiva en 1978 contra militantes palestinos en el sur de Líbano, el Presidente Avivi anunció que había abierto su espacio aéreo para que los aviones israelíes sobrevolaran Achzivland.
Tras años de confrontación, las dos partes parecen haber encontrado puntos de acuerdo.
Achzivland le paga al gobierno por el acceso a la playa a través de la valla, mientras que en la carretera principal un cartel oficial señala la dirección hacia "Eli Avivi" (no "Achzivland", que podría quizás verse como un reconocimiento).
Rina Avivi
Rina Avivi dice que su marido Eli es el "mejor presidente del mundo".
En cuanto al futuro, Eli dice que no tiene planes de designar un sucesor. "Después de que me vaya, mi mujer decidirá lo que quiere", dice.
Y lo que Rina quiere es preservar Achzivland como un monumento permanente que recuerde a Eli Avivi, según ella "el mejor presidente del mundo".
"Achzivland no se vende. La vida aquí no está en venta", dice Rina.
"Todo el que viene siente que es el paraíso y no puedes poner precio a eso".
Las fotografías contemporáneas que ilustran este reportaje son de Alon Farago, las de archivo son cortesía de Eli y Rina Avivi.