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miércoles, 7 de enero de 2015

¿Realmente sudar te hace perder peso?

¿Realmente sudar te hace perder peso?

Mientras más ejercicio se haga más se suda, por lo que se relaciona la sudoración a la pérdida de peso.
El sudor forma parte de nuestra vida diaria y no se puede evitar. A veces es imperceptible, en otras ocasiones es evidente.
Pero ¿es el sudor un factor a considerar si lo que se busca es perder peso y adelgazar? La respuesta rápida es que depende.
Si se quiere recuperar la figura y estar en forma está claro que lo que se necesita es quemar más calorías de las que se consumen y la mejor manera de quemar estas calorías es haciendo ejercicios.
Al hacer actividades físicas la sudoración aumenta y al sudar el cuerpo pierde líquidos.
La sudoración es un proceso que tiene muchos beneficios en el organismo.
"Si el agua que se pierde no se recupera, se pierde bastante peso", explicó el doctor César Kalazich, especialista de Medicina Deportiva Clínica MEDS, en Chile.
"Un ejercicio intenso de duración entre 1 y 2 horas en un ambiente templado puede hacer perder 1% del peso corporal, momento en el cual para la mayoría aparece la sed".
El problema es que esos líquidos que se pierden se deben reponer, o por lo menos una parte.
"En diversos consensos de medicina deportiva se acepta que una pérdida del 2% (que el atleta no lo percibe) del peso corporal es perjudicial para el rendimiento deportivo y más de eso comienza a perjudicar la salud", advirtió el doctor Kalazich.
"Junto con perder agua se pierden electrolitos, siendo los más importantes sodio y potasio, que son fundamentales para el equilibrio celular (homeostasis). Este peso se recupera con la reposición de agua".

Más que una gota

Muchas personas todavía creen que mientras más se suda más peso se está perdiendo y por consecuencia se está adelgazando.
El líquido que se pierde por sudar es necesario reponerlo bebiendo agua y otras sustancias hidratantes.
Pero no es lo mismo sudar en un sauna que haciendo ejercicio, que es cuando se usa la energía que se genera consumiendo la grasa corporal que tiene el cuerpo.
"En términos prácticos, sudar no adelgaza; sólo pierdes agua. La sudoración no es un proceso que gaste suficiente energía para hacer perder peso consistente o adelgazar", aclaró el doctor Kalazich.
Es por eso que los métodos artificiales que se utilizan para estimular la sudoración no resultan beneficiosos para recuperar la figura ni para el organismo.
Además que en la sudoración influyen otros elementos.
"Lo que varía entre las personas es la tasa de sudoración, que algunos estudios sitúan entre 0,9 y 1,7 litros/hora; pero que también depende de la temperatura y humedad ambiente, viento, intensidad del ejercicio, tipo de ropa y tamaño corporal".

Autorregulador

Más allá de que pueda llegar a ser un factor para perder peso, pero que no es determinante para adelgazar, la sudoración es un proceso que resulta beneficioso para el organismo.
La cantidad de sudor varía mucho entre las personas.
"Es el principal mecanismo de termorregulación que tiene el cuerpo", explicó el doctor en medicina deportiva de la Clínica MEDS.
El problema es que al segregar agua para disipar el calor cuando la temperatura del cuerpo aumenta como cuando se realizan ejercicios, también se están expulsando otros elementos que son vitales para evitar alteraciones cardiovasculares, renales y cerebrales.
El ejercicio o la actividad física es la mejor manera para quemar la grasa que tiene el cuerpo, lo que permite adelgazar.
"También como forma de regulación de minerales y electrolitos en el sudor se eliminan sodio, potasio, magnesio, zinc, ácido láctico, urea y amonio, entre otras sustancias útiles o formadas como desecho en el cuerpo", dijo el doctor Kalazich.
Es decir que actúa como un método de limpieza que además elimina minerales presentes en el ambiente que son considerados tóxicos.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Diez claves para bajar de peso después de las vacaciones

Diez claves para bajar de peso después de la vacaciones

Comer en exceso, consumir más alcohol de lo normal provocan que durante este periodo uno suela ganar algunos kilos. Conoce aquí cómo perderlos
Diez claves para bajar de peso después de la vacaciones
Los especialistas recomiendan evitar la dietas rápidas, debido a que, a la larga, estas no son muy efectivas.(onthegorge/ Flickr)
Madrid (EFE). Durante las vacaciones uno puede subir varios kilos. ¿Los culpables? Pues la comida abundante, el abuso de las grasas, el aumento en la ingesta de alcohol y los dulces y la poca voluntad de evitarlo, claro. Aquí encontraras algunas claves para bajar el peso extra tras darse la gran vida.

Para adelgazar no conviene precipitarse con dietas rápidas o con métodos de ayuno o semiayuno. Puede ser la opción más popular, pero no es la más efectiva.

La clínica española de adelgazamiento Adelgar, experta en tratamientos individuales, según sexo, edad y características personales, presenta diez pautas para perder peso.

1. Aumentar la cantidad de agua ingerida para favorecer la expulsión de toxinas por los riñones (entre 1,5 y 2 litros diarios). Los refrescos light o sin azúcar también son una buena opción para seguir disfrutando de las terrazas en el final del verano sin un aporte extra de calorías.

2. Realizar cinco ingestas diarias: no hay que saltarse desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena.

3. Cuidar el consumo de alcohol, grasas animales, proteínas animales, azúcares, harinas refinadas, alimentos procesados y lácteos.

4. El consumo de frutas y vegetales por su alto contenido en agua y sus propiedades fotoquímicas aumenta la producción de orina y favorece la función renal, lo que ayuda a limpiar el organismo. Fresas, pepino, melón, alcachofa, espárragos y piña son alimentos muy diuréticos que ayudan en esta misión. La lechuga, en cambio, se desaconseja para personas propensas a tener gases o hinchazón de abdomen, aunque también tenga un efecto diurético.

5. Limitar el consumo de sal, así como los alimentos ricos en ella, como embutidos, conservas, ahumados o sopas preparadas.

6. Apostar por proteínas vegetales como legumbres, tofu, seitán o quinua, por ejemplo.

7. Calmar el hambre entre horas con infusiones diuréticas como té verde o cola de caballo. El cardo mariano y el boldo son buenas opciones para eliminar toxinas porque favorecen la función del hígado y la vesícula biliar, los órganos que debemos depurar para perder peso.

8. Mantener actividad física diaria, aunque sea ligera, como caminar.

9. Estabilizar los resultados conseguidos con tratamientos reafirmantes, que enriquecen los tejidos flácidos dándoles más firmeza y elasticidad.

10. Ayudarse de tratamientos como la crioterapia y la lipoterapia para deshacerse de la grasa acumulada que no logramos perder con la dieta ni con el ejercicio. Con estos métodos se trabaja el sistema termorregulador y se eliminan las células que almacenan energía en forma de grasa.

martes, 14 de mayo de 2013

Sopa de bacteria para perder peso


Sopa de bacteria para perder peso


Hombre obeso
El estudio hecho en ratones demostró que una simple bacteria puede ayudar a reducir peso.
Una bacteria que vive en el estómago fue utilizada para revertir la obesidad y la diabetes tipo 2.
El estudio hecho en animales y publicado en la revista especializada Proceedings of the National Academy of Science demostró que un caldo de una especie de bacteria pudo alterar dramáticamente la obesidad en ratones.
Se cree que esta sopa cambia las paredes del estómago y la forma en que se absorbe la comida.
Expertos aclaran que el siguiente paso es realizar pruebas en seres humanos para determinar si la misma bacteria puede ser usada para restar kilos.
El cuerpo humano está lleno de bacterias. Estos pequeños organismos superan las células humanas en diez a una.
Y cada vez hay más evidencia de que esta colección de bacterias o "microbioma" afecta la salud.

Obesidad

Varios estudios han mostrado las diferencias en la cantidad y tipos de bacterias que hay en los estómagos de personas obesas y delgadas. También se ha demostrado cómo los balones gástricos (para tratar la obesidad) cambian el balance de las bacterias en el estómago.
Investigadores en la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica, se concentraron en un especie de bacteria, la Akkermansia muciniphila. Normalmente representa entre el 3% y el 5% de la bacteria gástrica, pero sus niveles caen con el sobre peso.
A los ratones con una dieta rica en grasas, dos o tres veces más que los animales delgados, se les alimentó con la bacteria.
Si bien los ratones continuaron siendo más grandes que sus primos delgados, perdieron cerca de la mitad de su peso extra, a pesar de no haber hecho ningún otro cambio en la dieta.
También registraron niveles más bajos de resistencia a la insulina, un síntoma clave de la diabetes tipo 2.
Patrice Cani, de la Universidad Católica de Lovaina, le dijo a la BBC que los resultados eran "una mejora".
"Nosotros no eliminamos completamente la obesidad, pero hubo un fuerte descenso en el tejido adiposo", añadió
"Esta es la primera demostración de que hay una relación directa entre una especie específica (de bacteria) y la mejora del metabolismo".

Sorpresa

Al suministrar esta bacteria, también aumentó el grosor de la mucosidad de las paredes del estómago, lo que evitó que algunos materiales pasaran a la sangre.
Además cambió las señales químicas provenientes del sistema digestivo, lo que provocó cambios en la forma en que la grasa es procesada en todas partes del cuerpo.
En estudios similares se logró estos resultados agregando un tipo de fibra a la dieta, lo que permitía un aumento en los niveles de la Akkermansia muciniphila.
Cani dijo que fue "una sorpresa" ver que sólo una especie, de las miles que hay en el estómago, puede tener tal efecto.
El experto dijo que éste era el "primer paso" a que "eventualmente se utilice esta bacteria en la prevención o tratamiento de la obesidad y la diabetes Tipo 2". Agregó que en el "futuro cercano" se podría utilizar un tipo de terapia basada en bacteria.
Por su parte, Collin Hill, microbiólogo del University College de Cork, en Irlanda, dijo sobre el estudio: "Es muy emocionante. Hemos relacionado a muchas bacterias con el aumento de peso, pero esta es la primera vez que una intervención parece funcionar".
"No creo que sea factible que puedas comer tortas, papas fritas y salchichas todo el día y luego comer bacteria para revertirlo todo".
El especialista agregó es más probable que la investigación sirva para entender exactamente lo que pasa en el estómago, lo que podría permitir dar consejos y diseñar dietas hechas a la medida de quienes intentan perder peso.